Diálogo intercultural 

Orientado a la búsqueda permanente del reconocimiento y respeto de la otredad, de las diferencias y de la diversidad cultural; así como a la construcción de ciudadanías diferenciadas como mecanismos de construcción de una democracia intercultural, haciendo frente los conflictos interculturales; en una región andina con alta diversidad cultural que se extiende desde territorios de llanura amazónica a pisos altoandinos. Impulsamos procesos educativos basados en metodologías que privilegian el diálogo intercultural con mujeres y hombres líderes y dirigentes quechuas de la macro región sur del Perú, cuyos contenidos responden a un programa pedagógico curricular que surge de un proceso de investigación-acción con los referentes de la cultura quechua.

Privilegiamos en nuestro trabajo acciones dirigidas a la promoción del pluralismo jurídico a partir del reconocimiento de la justicia consuetudinaria; el respeto a los derechos lingüísticos de las poblaciones andinas, es decir que éstas reciban una parte de su educación en su lengua, que los servicios públicos se brinden también en las lenguas locales; la representación política propia, y otros.

Estado, sociedad y democracia

Partiendo de un análisis profundo y comprensión de la relación Estado y sociedad, pretendemos aportar a la construcción de la democracia intercultural, como una forma de convivencia social respetando las diferencias y la diversidad cultural del país.

Privilegiamos la promoción y el fortalecimiento de la descentralización de “abajo hacia arriba” desde los gobiernos locales y regionales, contribuimos a la mejora permanente de las capacidades y de la representación política de los excluidos, promoción de las libertades ciudadanas y los derechos humanos. En suma, el Estado en sus diferentes niveles debe concebirse como el garante y promotor del fortalecimiento de las estructuras institucionales y expansión de los espacios de participación de la sociedad civil.

 

Gestión territorial y recursos naturales

 

Estamos inmersos en un contexto global de cambio climático y procesos de creciente conflictividad socio ambiental protagonizados por las distintas fuerzas sociales y del poder económico, al ponerse en cuestión la necesidad políticas globales para hacer frente al cambio climático y en lo local las disputas por el control de los territorios para la extracción de los recursos naturales. En este escenario, resulta crucial centrar nuestra atención en el asunto del agua y su relación con la gestión de los territorios, así, la gestión social del agua, la concebimos como un enfoque de gestión del territorio de una cuenca, tomando en cuenta que hay diferentes usuarios del agua con intereses diversos, a menudo en conflicto por el acceso y distribución del agua; pero al mismo tiempo, es primordial que se pongan de acuerdo para tomar decisiones compartidas sobre la distribución, uso y conservación del agua.

La GSA la abordamos desde las perspectivas e intereses de las comunidades campesinas andinas, sus dinámicas territoriales, su ubicación y  dependencias de escenarios de asimetrías de poder. Aplicamos el concepto de la justicia hídrica, o mejor dicho, los fenómenos de in-justicia hídrica, que se expresa en la acumulación de acceso y derechos de agua, el despojo de tierras y aguas, la situación de múltiples conflictos internos y externos y las estrategias de respuestas de movilizaciones sociales. Estrechamente ligado a ello es el reconocimiento de que se trata casi en todos los aspectos de la GSA, de encuentros y desencuentros interculturales, y la complejidad de un diálogo  intercultural de saberes.

Economía solidaria

Frente a la profundización de las brechas sociales y exclusión social, provocados por la economía del libre mercado, hemos asumido el desafío de aportar a la promoción del turismo responsable y el comercio justo, bajo los marcos de la economía solidaria, así promovemos la cooperación y la asociatividad, desde una perspectiva de promoción de la autonomía y la autogestión de los sistemas de producción campesina; que en contraste el sistema político económico imperante los considera como sujeto y objeto de asistencia social. Buscamos que las iniciativas económicas sean concebidas como medios de construcción y fortalecimiento de la ciudadanía, y de ejercicio de los derechos humanos, en el marco de democracia y descentralización, así como de la ecología política.

Autofinanciamiento

El Perú enfrenta desde algunos años atrás la disminución progresiva del flujo de la cooperación internacional no reembolsable, tendencia que se afirma aún más a partir del año 2008, cuando el Banco Mundial categoriza al Perú dentro del grupo de países de renta media alta (PRMA), lo cual afecta de manera sistemática la sostenibilidad del conjunto de las ONGs peruanas y, el CBC no es ajena a esa realidad. Consciente de esta situación, el CBC se ha planteado el desafío de poner en marcha iniciativas empresariales que le permitan generar recursos propios. Así, el 19 de julio del año 2010, se formalizó la constitución del HOTELES CBC SAC, con el propósito de dedicarse a la prestación de servicios turísticos y generar recursos económicos para el financiamiento de los proyectos del CBC.