Esta muestra fotográfica, nos da una idea clara de la realidad de los mineros pequeños y artesanales. Además nos preenta el complejo panorama en el que entran en juego su fuente de sustento, la informalidad y, en muchos casos, la ilegalidad, los retos de las políticas de formalización del Estado, el papel de las autoridades y la policía, la trata de personas, la exclusión social y territorial pero, sobre todo, la humanidad de las personas y comunidades que sobreviven dedicadas a esta actividad que, paradojicamente, produce grandes rentabilidades, pero solo para algunos.